¿Qué es la inteligencia intrapersonal y cómo desarrollarla?
13 actividades para
conocerte mejor y mantener tus emociones balanceadas
Meditar es una de las
mejores formas de ordenar tus pensamientos y comprenderte a ti mismo.
1. Escribir tu autobiografía
No importa la edad que tengas. Simplemente comienza
hoy mismo a escribir cómo se fue desarrollando tu vida. Así irás descubriendo
sentimientos, emociones, pensamientos y actitudes que antes no veías.
Con este ejercicio te conocerás más. Percibirás
cómo reaccionas frente a tus propios sentimientos. Sabrás cuáles son tus puntos
fuertes y débiles. Así podrás cambiar estos últimos.
2. Definir una lista de desafíos
Debes pensar y redactar una lista de cosas que
desees hacer y que te parezcan difíciles.
Puede ser desde dar una clase sobre un tema
específico hasta invitar a alguien a cenar.
A algunas personas estas actividades les resultan
fáciles. Puede que a tí no. Piensa en todas las posibilidades de éxito y
fracaso de estas acciones.
Eleva tu autoestima y desecha las ideas de
fracaso. Aprenderás a discernir y a tomar el camino correcto para
concretar el desafío. El autoconocimiento es un pilar básico de este tipo de
inteligencia.
3. Juegos de roles
Este ejercicio es muy revelador. Es mejor si estás
con una o más personas. Pero aún estando solo lo puedes realizar.
Primero te imaginas una situación cualquiera,
creada por ti. Te asignas un papel y actúas como si fueras otra
persona. Puedes pensar, por ejemplo, que eres alguien que se enfrenta a un
problema serio.
Debes proceder como si realmente estuviera
ocurriendo. Puedes ser un padre aconsejando a su hijo o una persona
enfadada con su mejor amigo. Las situaciones que creas son infinitas. Lo
importante acá es que te escuches y veas cómo reaccionas.
Observar tus sentimientos y discernirlos,
proyectándote en otro, te ayudará a conocer tus más hondas emociones. Evaluando
qué causa provocó determinado efecto es que podrás corregirlo. Aprenderás
a tener un pensamiento crítico para incrementar tu inteligencia intrapersonal.
4. Practicar la atención plena
Este ejercicio solo te tomará un momento y te dará
excelentes resultados. La practicarás todos los días, en cualquier momento y
lugar, durante 1 minuto mínimo a 5 minutos como máximo.
Es recomendable estar sentado, con la espalda recta.
Debes concentrarte exclusivamente en tu
respiración. Ser consciente cuando inhalas y cuando exhalas. Sólo eso. Sentir
tu respiración. Apreciar la entrada de aire fresco y la exhalación ya de aire
tibio o caliente. Concentrado exclusivamente en esto.
Seguramente aparecerán pensamientos de todo tipo.
En ese momento los dejas pasar y vuelves a concentrarte en la respiración.
Este simple ejercicio te permitirá despejar tu
mente, descansar de tu actividad mental, cortar los pensamientos.
Como consecuencia también obtendrás un gran alivio
de tensiones. La máxima implicación en el momento presente aumentará tu
sensibilidad y tu autorregulación.
Estos rasgos de alta inteligencia intrapersonal
aumentarán tus competencias sociales y personales. Lograrás un gran bienestar.
5. Volver consciente lo inconsciente
Es una prueba de ensayo y error. Si no nos damos
cuenta que tenemos un problema, tomar conciencia de él será el primer paso para
solucionarlo.
Este ejercicio puedes empezar a hacerlo hoy mismo.
Consiste en poner en palabras aquello que sientes
como confuso o sin explicación. Ponle nombre a ese sentimiento. No importa si
no es el nombre correcto. Tú mismo te darás cuenta que no coincide con tu
estado.
Al ponerle un nombre inmediatamente pensarás en las
causas.
Primero serán motivos cotidianos, causas de la vida
diaria. A medida que avanzas en este ejercicio encontrarás otras razones que te
provocan ese sentimiento. Cuando sea el adecuado te sentirás identificado con
él.
Ese primer paso es el incentivo para lograr el
cambio que te llevará a la solución. Todo depende de una profunda introspección
y discernimiento. En consecuencia tomarás mejores caminos para lograr tus metas
y concretar tus objetivos.
Tu tipo de inteligencia intrapersonal te facilita
esta tarea.
6. Leer las emociones
Las posturas corporales, las expresiones del rostro
y la gesticulación son algunas de las posibilidades que te permiten leer las
emociones. Pueden ser tuyas o de los demás.
Cuando te sientes incómodo en algún lugar es casi
seguro que tu postura sea con las piernas y los brazos cruzados: revela una
forma de autoprotección.
Es cuando observas estas u otras señales corporales
que debes discriminar el motivo. Te puedes preguntar si te sientes inseguro,
amenazado, observado. La respuesta que te des es fundamental. Nunca debes
quedarte con la primera conclusión. Sigue explorando profundamente todo.
Conocer el motivo que te provoca esa reacción es
primordial. Sólo así llegarás a entender las emociones que la originan.
Basado en esta comprensión, es que podrás
desarrollar más la autocorrección, autodisciplina y autoreflexión.
La alta inteligencia intrapersonal te
permitirá alcanzar con mayor facilidad metas y objetivos.
7. Ver una película
Este ejercicio es entretenido, original y lo puedes
realizar ya. Elige el título que más te agrade y mira detenidamente la
película.
Debes poner tu atención en los distintos
personajes. Cada uno de ellos fue pensado por los guionistas para representar
un tipo de personalidad. Los ejemplos son incontables. Lo importante es que
puedas seguir las reacciones de cada uno.
Algunas veces vas a notar que no responden de la
manera en que su personaje fue pensado. Esto ocurre por error del
guionista.
Lo relevante es que tú percibas esas anomalías de
su carácter. Es un asunto de observación, requiere algo de práctica, pero te
permite reconocer las distintas características de sus personalidades.
Identifica cuál es el estado emocional del actor: alegría, tristeza, rabia,
miedo, ansiedad, etc.
Este ejercicio ayuda a comprender y a analizar los
deseos, motivos y emociones que sentimos frente al comportamiento del actor.
8. Determinar quién soy
Esta actividad te ayudará a aumentar tus
competencias. Es sencillo.
Debes realizar una lista descriptiva sobre cómo te
ves a diario desempeñando tus distintos papeles: como hijo, hermano,
estudiante, amigo o en una relación amorosa. Es mejor que escribas con muchos
detalles. Ese es tu estado actual.
En otra lista debes escribir cómo quieres ser. Así
comenzarás a definir tu estado futuro.
En esta oportunidad la enumeración la harás con los
mismos requisitos que la anterior. Básicamente debe ser muy minuciosa,
pormenorizada y precisa.
Allí tendrás frente a ti tus posibles caminos.
Sabrás qué aspecto cambiar o mejorar para lograr ser una persona feliz y
exitosa.
Las herramientas ya las tienes. Son propias de tu
inteligencia.
9. ¿Para qué me levanto cada día?
Esta pregunta es un disparador para descubrir qué
nos motiva cuando nos levantamos cada día. Es el primer momento del día en que
nos miramos al espejo.
Resulta sorprendente cómo un acto tan natural y
rutinario nos enfrenta a organizar nuestros pensamientos y planificar nuestras
actividades. Resolvemos qué hacer inmediatamente y cómo vamos a
continuar.
Nos obliga a discernir sobre nuestras
posibilidades.
En tu caso, con preeminencia de inteligencia
intrapersonal, podrás evaluar con bastante precisión cuál será tu mejor hoja de
ruta.
Con seguridad serán actividades que te brinden un
gran bienestar, paz interior y aumento de tu autoestima.
10. Gestionar las emociones
Apunta a desarrollar la habilidad de atender a los
sentimientos, tener claridad sobre ellos y ser capaz de regularlos
adecuadamente.
Realiza una profunda observación de ti mismo que te
llevará a la mejora personal como el autoconocimiento, la autoestima, el
autocontrol o la motivación. A la creatividad, la capacidad para el cambio o
para la toma de decisiones.
También a la relación con los demás como la
empatía.
Serás capaz de establecer una adecuada comunicación
para trabajar en equipo, resolver conflictos. Para analizar las necesidades de
la sociedad o los mercados y hasta para ser líder en diferentes situaciones
sociales.
El modelo de Inteligencia intrapersonal te permite
conocer, valorar y controlar tus propias emociones y sentimientos. En el
manejo de tus emociones está la clave.
11. Plasmar qué aportes le puedes hacer
a la humanidad
Puedes comenzar ya. Una vez más debes concentrarte
y plantear, por escrito, qué podrías aportar tú en el futuro para el desarrollo
de la humanidad. No importa si te parece ahora inalcanzable.
Pueden ser aportes sencillos, pequeños, diarios.
También puedes imaginar grandes aportes que beneficien a un número ilimitado de
personas.
Lo fundamental acá es proyectarte. Imaginar lo que
quieras sin ninguna limitación. Al releer lo escrito se te ocurrirán otras
ideas.
El segundo paso es escribir los objetivos y metas
para lograr esas contribuciones a la humanidad. Tú solo te darás cuenta de lo
que es realizable y lo que es descartable.
Pero atención, porque por tu alta inteligencia
intrapersonal es muy posible que llegues a realizar cualquier cosa que te
propongas. Entonces… ¡Cuidado con lo que deseas!. Todo es posible.
12. Reflexionar sobre experiencias de
vida
Todos recordamos experiencias de vida que nos han
marcado de alguna forma. Este es un ejercicio de evocación.
Debes traer a tu mente eventos que te hayan hecho
sentir diferente. Pudo haber sido una reunión de amigos, un reto de tus padres
cuando eras niño, una declaración de amor, una discusión o pelea. Cualquier
recuerdo que sigue ahí, presente siempre.
Te puedes ayudar mirando fotos, leyendo cartas,
viendo filmaciones, o simplemente con tu memoria. Pueden haber sido
experiencias agradables o malas. No importa.
El segundo paso es cuestionarte el motivo que te
dejaron marcados esos hechos. Debes preguntarte a fondo.
Una pregunta crea otra. Varias preguntas crean
opciones. Esa gama de opciones resultan en posibilidades. Finalmente es en ese
abanico de posibilidades que descubrirás los verdaderos sentimientos que te
provocan esa sensación.
Así es que, discriminando, aceptando o descartando
emociones y reacciones, llegas a una profunda introspección de
autoconocimiento.
13. Planificar metas reales
Primero debes definir un objetivo real. Luego
planificar cómo alcanzarlo.
La exigencia nos lleva a la
excelencia
Debes escribirlo y tenerlo siempre a mano. Debe
estar escrito con un buen lenguaje, nunca olvides el poder de la palabra.
A continuación describes los recursos que vas a
utilizar para lograrlo y en qué tiempo lo realizarás. Puedes poner plazos y
horarios.
Este ejercicio te llevará tiempo, focalización y
energía. Debes ser perseverante. Decidir cada día realizar lo que tienes
agendado, no sabotearte.
Puede ser muy exigente. Al tener una alta
inteligencia intrapersonal será más fácil autodisciplinarte. Cumplirás los
pasos de tus propias decisiones en tiempo y forma.
Entonces: pensar, sentir, planificar y actuar
elevan aún más tu autoestima. Lograrás un enorme bienestar.
Conclusión
Desarrollar tu inteligencia intrapersonal te
permitirá alcanzar tus objetivos. Con estos ejercicios lograrás incrementar
esta capacidad:
1.
Escribir tu autobiografía.
2.
Definir una lista de desafíos.
3.
Juegos de roles.
4.
Practicar la atención plena.
5.
Volver consciente lo inconsciente.
6.
Leer las emociones.
7.
Ver una película.
8.
Determinar quién soy.
9.
¿Para qué me levanto cada día?
10.Gestionar
las emociones.
11. Plasmar qué aportes le puedo realizar a la humanidad.
12. Reflexionar sobre experiencias de vida.
13. Planificar metas reales.
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